El viñátigo es un árbol perenne, endémico de la región macaronésica, que puede
alcanzar hasta 30 m de altura. Tiene un tronco recto, con corteza grisácea o rojiza. Las
hojas son simples, alternas, grandes, lanceoladas u oblongas, coriáceas, de color verde
intenso, a menudo con tonos rojizos en las hojas jóvenes o antes de caer. Las flores son
pequeñas, blanco-verdosas, agrupadas en panículas axilares. Florece en verano. El fruto
es una drupa ovoide, carnosa, de color negro azulado en la madurez. Es un árbol
característico de la laurisilva, especialmente en fondos de barranco y zonas húmedas. Su
madera, de tonos claros, también es apreciada.