El laurel canario es un árbol perenne, endémico de Canarias y Madeira, que puede
alcanzar hasta 25 m de altura. Tiene un tronco recto, con corteza grisácea, y una copa
densa y oscura. Las hojas son simples, alternas, lanceoladas, coriáceas, de color verde
oscuro brillante, y desprenden un aroma característico al estrujarlas. Las flores son
pequeñas, amarillentas, agrupadas en umbelas axilares. Es una especie dioica. Florece
en invierno y primavera. El fruto es una drupa ovoide, de color negro brillante en la
madurez. Es una de las especies dominantes y más emblemáticas de la laurisilva, el
bosque húmedo de las medianías canarias.