La matabrusca negra es un arbusto perenne, muy ramificado, de hasta 2,5 m de altura.
Tiene tallos leñosos y hojas carnosas, cilíndricas, de color verde azulado. Las flores son
pequeñas, verdosas o rojizas, y aparecen en las axilas de las hojas. Florece en verano y
otoño. Es una planta halófila, adaptada a suelos salinos y áridos, típica de zonas costeras
y marismas. Tiene interés ecológico como fijadora de suelos y refugio para la fauna.