La retama blanca es un arbusto endémico de Canarias, muy ramificado, de hasta 3,5
metros de altura. Tiene tallos flexibles, con una copa ancha y un follaje de color verde
grisáceo, y hojas muy pequeñas, trifoliadas, que caen pronto, por lo que la fotosíntesis
la realizan principalmente los tallos. Las flores son blancas, dispuestas en racimos
terminales, muy olorosas, y cubren la planta abundantemente en primavera. El fruto es
una pequeña legumbre ovoide. Es una especie pionera, resistente a la sequía, que
coloniza terrenos degradados y laderas soleadas en las zonas bajas y medianías.