El lentisco es un pequeño árbol perenne, dioico, muy ramificado, que suele alcanzar 7-8
metros de altura. En primavera brotan unas flores pequeñas, verdosas o rojizas
agrupadas en racimos densos. Tiene hojas compuestas, paripinnadas (con número par de folíolos), coriáceas, de color verde oscuro brillante. El fruto es una pequeña drupa
globosa, roja al principio y negra al madurar. Toda la planta desprende un olor resinoso
característico. Es una especie típica del bosque termófilo, muy resistente a la sequía y al
calor, que a menudo forma matorrales densos llamados lentiscales. Su resina tiene
diversos usos.