La palmera canaria es una palmera robusta, endémica de Canarias (símbolo vegetal del
archipiélago), que puede superar los 20 m de altura. Tiene un tronco (estípite) grueso,
cubierto por las bases de las hojas viejas. Las hojas (palmas) son pinnadas, muy largas
(hasta 6 m), arqueadas, de color verde intenso, y forman una corona densa y
redondeada. Es una especie dioica. Las inflorescencias son grandes panículas péndulas,
de color amarillo anaranjado. Los frutos (támaras) son ovoides, de color anaranjado o
rojizo. Se encuentra de forma natural en fondos de barranco y laderas con humedad
edáfica, desde la costa hasta las medianías, pero se cultiva extensamente como
ornamental en todo el mundo.